Terapia Dialéctico Conductual:

La terapia dialéctico conductual (TDC) es un tratamiento psicológico desarrollado específicamente para abordar el Trastorno Límite de Personalidad, especialmente los síntomas de impulsividad e inestabilidad que se materializan en actos suicidas y parasuicidas. La TDC hace énfasis en el contexto y la función e incorporan a los planteamientos conductuales y cognitivos conceptos clásicos como la atención plena, los valores y la aceptación.

Desde la perspectiva de la TDC la disfunción principal de los pacientes límite es la incapacidad para regular el afecto, incapacidad de la que se derivan la mayor parte de los síntomas característicos del TLP. En concreto, la TDC actúa sobre cuatro grupos sintomáticos habitualmente presentes en estos pacientes: confusión acerca del yo, impulsividad, caos interpersonal e inestabilidad emocional. Se trabaja fundamentalmente validando la experiencia emocional del paciente, con una perspectiva no enjuiciadora.

El objetivo es ayudar al paciente a poner en marcha conductas funcionales y adaptadas, incluso cuando está experimentando emociones muy intensas

Terapia de Mentalización:

La mentalización es el proceso mediante el cual entendemos a los otros y a nosotros mismos en términos de estados subjetivos (deseos, pensamientos, sentimientos), y la estrecha relación de nuestras conductas con los mismos. Esta capacidad no es innata: debe desarrollarse en un contexto de apego seguro. Según este modelo, los síntomas del TLP resultan del re-surgimiento de modos pre-mentalizadores de funcionamiento psíquico tras una supresión parcial y específica de la mentalización, ocurrida en un contexto de hiperactivación del sistema de apego. La terapia de mentalización tiene por tanto el objetivo de desarrollar en los sujetos la capacidad mentalizadora como forma de mejorar la regulación emocional y los déficits que aparecen en el trastorno límite de personalidad.

EMDR: Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares:

Es un abordaje psicoterapeútico, que trabaja sobre el propio sistema de procesamiento del paciente, que es un sistema intrínseco al paciente y que por diversos motivos (muertes, abusos psicológicos, emocionales, físicos, u otro tipo de abusos, u otros factores que acontecen en la vida del paciente), bloquean el sistema y producen síntomas tales como (miedo, angustia, tristeza, dolor, baja autoestima, creencias del tipo, No valgo, soy tonto, estoy dañado para siempre, no puedo expresar mis emociones con seguridad, etc. ) y estos hechos, al no ser tratados, y tras un evento de vida, generan un trastorno ( depresión , trastorno obsesivo compulsivo, trastorno límite de personalidad, trastorno bipolar, adicciones, etc.) También está recomendado en el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres naturales.

El objetivo es procesar los eventos traumáticos y conseguir una adecuada regulación emocional que lleve al paciente a una mejora de los síntomas que causan el trastorno límite de personalidad.

EMDR como método puede ser integrado con el resto de abordajes con los que trabajamos ya que todos trabajan sobre la historia del paciente.

Estimulación cognitiva:

El tratamiento centrado en la estimulación cognitiva engloba una serie de actividades enfocadas a mejorar el funcionamiento cognitivo. Dicho daño neurocognitivo juega un papel clave en el desarrollo y mantenimiento del Trastorno Límite de Personalidad (TLP) suponiendo un aspecto fundamental en la expresión de la enfermedad. Además, la gravedad del daño cerebral tiene una correlación positiva con la gravedad de los desórdenes conductuales. Concretamente, el paciente con Trastorno Límite de la Personalidad muestra un cuadro con una serie de deficiencias en diversas áreas cognitivas, siendo la más importante la de las Funciones Ejecutivas. Este dominio está implicado en la planificación de la conducta, entre otras funciones, por lo que un deterioro de las funciones ejecutivas produciría una conducta impulsiva e hiperactiva. Por lo tanto, dicho tratamiento está centrado en la mejora de ciertas conductas problema a través de un entrenamiento de los dominios cognitivos alterados.

Folletos informativos: