Ir a la página principal

PIDA CITA O MÁS INFORMACIÓN

672 714 580

Trastorno límite de la personalidadLa enfermedad ocultaTrastorno límite de la personalidad
Síntomas del TLP

La persona que padece TLP es inestable emocionalmente y, al ser hipersensible, tiende a reaccionar exageradamente, mediante impulsos de ira y, en ocasiones, conductas suicidas o autolesiones. Solemos verlo acompañado de fracaso escolar o laboral y de relaciones personales inestables y tormentosas, tanto con la pareja como con la familia, donde las relaciones suelen ser muy tensas y crispadas.


También puede desembocar en el abuso de alcohol y otras drogas, en conductas sexuales de riesgo, o en trastornos alimenticios. Recurrir al intento de suicidio también es frecuente y nunca debe minimizarse como si fuera una simple "llamada de atención", pues en ese momento la persona está experimentando una vivencia personal de desesperación, relacionada con una autoimagen negativa.

La inestabilidad en la afectividad, o desregulación emocional, es un pilar central del Trastorno Límite de la Personalidad.Vivir en una montaña rusa.La inestabilidad en la afectividad, o desregulación emocional, es un pilar central del Trastorno Límite de la Personalidad.
¿Sabe identificar un posible caso de TLP?

Si cree que usted mismo, o algún amigo o familiar, puede padecer TLP, estos son algunos síntomas que pueden ayudarle a identificarlo:


  • uno Siente que su ánimo se viene abajo con mucha frecuencia y de manera súbita
  • dos Se hunde anímicamente por cualquier gesto negativo que le dirigen
  • tres Su ánimo sube y baja como una montaña rusa y tiene una gran sensación de inestabilidad
  • cuatro Cuanto tiene que realizar una tarea que le han encomendado, se encuentra muy inseguro
  • cinco Se siente muy enojado y furioso con frecuencia
  • seis Tiene crisis de ira y de rabia muy a menudo
  • siete Cree que nadie le entiende
  • ocho Siente que no conecta emocionalmente con las personas
  • nueve Las personas que más quiere le producen mucha irritación
  • diez Le resulta casi imposible saber cómo es y hacia donde querría dirigirse

Si experimenta más de esto cinco sentimientos, o cree que puede estar sufriéndolos su amigo o familiar, le recomendamos que pida cita para que uno de nuestro especialistas le atienda personalmente. Tratando los síntomas a tiempo podremos prevenir el desarrollo del transtorno.


¿Quiere saber más?

Causas del TLP
Inmadurez psicológica

La inmadurez significa una falta en el desarrollo. Por ello, no es sólo una curiosidad o un matiz, es un problema. Se caracteriza principalmente por dos hechos:


- La capacidad para confiar en otras personas está muy mermada.


- El sentimiento de ser una persona válida en sí misma no se ha desarrollado.


Inmadurez


SÍNTOMAS DE LA INMADUREZ PSICOLÓGICA


Hay una serie de pautas que nos ayudarán a reconocer a un joven inmaduro.

  1. Los jóvenes inmaduros establecerán relaciones de mucha intensidad emocional con los padres y con el resto de la familia.
  2. La relación con la familia estará marcada por un recurso exagerado a la queja, a sentirse peor tratados, a mostrar insatisfacción y a tener episodios de ira.
  3. La inmadurez psicológica puede ser compatible con un buen rendimiento académico. El chico inmaduro precisa desesperadamente la atención de los padres, y ésta puede ser una buena forma de no perderla.
  4. El joven inmaduro se defiende a menudo con arrogancia, niega su malestar, odia pedir ayuda o dar lástima. Atribuye su malestar al trato injusto de los padres o de los profesores y exige que se le trate mejor.
  5. Puede, por tanto, parecer independiente o desdeñoso, pero en realidad es profundamente dependiente del afecto y de la opinión de los padres. El inmaduro no ha desarrollado un sentimiento individual de validez, y por ello necesita que se le refuerce continuamente tratándole de una manera algo especial.
  6. Puede aparentar tener muchos amigos, pero lo más probable es que sean relaciones superficiales.
  7. Tiene dificultades para mantener las relaciones y con el tiempo irá perdiendo amigos y sintiéndose aislado.
  8. El joven inmaduro tendrá dificultades para adaptarse a la vida del adulto y a competir por el afecto de los otros.
  9. Necesitará a los otros de manera absoluta, incondicional. Cualquier negativa por parte del otro será tomada como una descalificación global de su valía.
  10. Puede ser encantador, delicioso, imaginativo, colorista y divertido. Es la parte atractiva de poseer una afectividad infantil. Pero será incapaz de sobrevivir en un mundo de relaciones adultas.

La inmadurez psicológica empieza a detectarse a partir de los 12-14 años, en la preadolescencia. Esta es una época de inmadurez en sí misma, por tanto muchos síntomas serán propios de cualquier adolescente. Pero en el adolescente con riesgo de inmadurez permanente, la primera muestra será la intransigencia en la relación con los padres, mostrando un exceso de demanda afectiva o, por lo contrario, un exceso de despegamiento. En ambos casos el joven no es capaz de establecer una distancia apropiada con sus padres en el momento en que está dejando de ser un niño.

Siguiendo el tratamiento adecuado, el TLP se puede curar. Pero si no se aplica correctamente, puede evolucionar negativamente hacia el consumo de drogas (alcohol, cannabis y estimulantes), la marginalidad por conductas antisociales, la dependencia social de los familiares o, en ocasiones, el suicidio.


En los casos leves en los que el paciente mantiene una vida social y laboral, si se producen cambios positivos en el entorno, puede ocurrir que evolucione espontáneamente.


Generalmente el resultado es positivo aplicando el tratamiento adecuado. Los síntomas tienden a desaparecer y puede tener una recuperación completa gracias a una atención terapeútica intensa y la intervención del hospital de día. Podría recuperar una vida social normal al cabo de uno o dos años. Muchos pacientes presentan aptitudes especiales para las actividades creativas y artísticas y acaban desarrollándose en estas áreas con muy buenos resultados.

¿Cómo abordarlo?

Favorecer la maduración de un joven tiene mucho de oficio y de arte. No es fácil hacerlo con sólo aplicar un manual. Para ello existen profesionales especializados en este ámbito. El trato afectivo y la conexión emocional por parte del terapeuta o educador serán fundamentales.


Se trata de establecer las bases para que vaya teniendo lugar la maduración que no se había producido en la personalidad. Para ello habrá que crear el ambiente idóneo que favorezca la maduración afectiva y habrá que proveer al joven de nuevas ideas y esquemas que permitan el desarrollo madurativo. Y es que la inmadurez psicológica es un problema que se puede revertir.

Nuestro método

El objetivo de nuestro método es el desarrollo de la persona y de los diferentes aspectos de su personalidad, a través de los siguientes ejes:

  1. Autoimagen
  2. Fortaleza
  3. Inteligencia social
  4. Valores
  5. Sentido

Nuestro método se centra en los dos elementos fundamentales de la personalidad: la Identidad o Autoimagen y el Sentido, pues una identidad estable y auténtica se convierte en una personalidad viva, y una personalidad viva se convierte en una persona equilibrada. Por eso, nuestro método trabaja para fortalecer la Identidad desarrollando la Fortaleza, entrenando la Inteligencia social y enriqueciendo los Valores personales y morales.


  1. Autoimagen (identidad). La autoimagen refleja la vivencia del YO y del Sí-Mismo, el núcleo de la identidad personal. Para que la imagen y el concepto de uno mismo sean estables deben ser el reflejo de la realidad afectiva e intelectual del individuo. No puede construirse de manera artificial y programada, ni desde dentro ni desde fuera del sujeto. La armonía entre nuestra realidad, con sus fortalezas y sus debilidades, y nuestra autoimagen es el fundamento de la autoestima y la seguridad personal. Por el contrario, autoengañarnos sobre lo que somos o sobre lo que debemos ser es el germen del autodesprecio, el aislamiento, el fracaso personal y el sufrimiento.
  2. Fortaleza. Las cualidades propias hay que entrenarlas y fortalecerlas, aprendiendo también a manejar nuestras debilidades, fortaleciendo con ello nuestra autoestima frente a las dificultades y obstáculos del entorno. El conocimiento de nuestra propia resistencia al sufrimiento y a los fracasos nos permite desarrollar un sentimiento de fortaleza personal frente a las dificultades y a mejorar nuestra capacidad de autocontrol. La fortaleza nos permite también valorar los aspectos positivos del entorno y relacionarnos afectivamente con los otros sin miedos exagerados.
  3. Inteligencia social. La inteligencia social consiste en comprender la información compleja que envuelve las relaciones sociales. Muchos de los problemas a la hora de manejar la conducta y las emociones se producen por una baja comprensión de esta información. Aprender a desarrollar la inteligencia social, mediante técnicas específicas, mejora radicalmente el funcionamiento social de la personalidad. Y con ello, la autoimagen y la fortaleza personal.
  4. Valores. Dentro de sus posibilidades, la persona humana es libre de decidir sobre sus actos. La libertad, y también la responsabilidad por nuestros actos, se fundamentan en los valores personales. Los valores de la persona provienen de la propia naturaleza humana pero deben ser cultivados para que se desarrollen. Los valores de la colectividad son el abono con el que crecerán los valores y las creencias personales, los que convierten al individuo en persona. Descubrir y fortalecer los valores personales es una parte importante del método. Ayudará a reforzar la autoimagen y servirá de guía en la búsqueda del sentido.
  5. Sentido. La razón de ser de la persona es su ser para el mundo, su naturaleza transformadora del entorno. El individuo crece como persona humana desplegándose hacia los demás, conforme a su identidad y a sus valores, y produciendo efectos en las otras personas. Este salir más allá de nuestras necesidades marca el sentido del mí mismo y es imprescindible para tener una personalidad sana, autónoma y en armonía con el resto del mundo.
TLP. Unidad de personalidad y comportamiento
Logo Ruber Juan Bravo. Este enlace se abrirá en una ventana nueva.

Ruber Juan Bravo, 49 duplicado

planta 5ª

28006 Madrid

PIDA CITA O MÁS INFORMACIÓN

672 714 580

Copyright 2016 - Quirónsalud. Todos los derechos reservados.