El servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Juan Bravo tiene como objetivos la curación y seguimiento de los casos ya diagnosticados, colaborar al diagnóstico precoz y prevenir la aparición de nuevos cánceres.

Nuestros especialistas disponen de los últimos avances en equipamientos y tecnología diagnóstica, y están al día de las últimas novedades y tendencias en cirugía, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia, biología molecular y radiobiología.

El equipo de profesionales colabora activamente en el apoyo emocional, social y psicológico a los pacientes y sus familiares.

Curación y seguimiento:
Se hace un análisis en profundidad de cada caso en colaboración con el resto de los profesionales implicados determinando qué tipo de tratamiento debe recibir y cuál es la mejor secuencia en su aplicación.

En colaboración con el servicio de Anatomía Patológica se identifican las características genéticas específicas de cada tumor que permitan hacer un tratamiento personalizado.

El servicio se encarga de la administración y seguimiento de los tratamientos de quimioterapia, hormonoterapia e inmunoterapia. La mayor parte de los tratamientos se realizan de forma ambulatoria en el Hospital de Día.

En algunos tumores, después de operados, es necesario hacer tratamiento que se conoce como coadyuvante y se debe a que el riesgo de presentar recaída es elevado. Eso ocurre en tumores grandes o con ganglios colonizados. En esos casos es posible que células tumorales se hayan desprendido del tumor y haya alcanzado otros órganos (pulmón, hígado, huesos, etc.), aunque no sean visibles en las pruebas de imagen (PET, TAC, Resonancia, etc). Destruir esas células es fundamental para conseguir la curación.

Conseguir una calidad de vida buena a lo largo de todo el proceso es un objetivo fundamental de un servicio de oncología médica. Los cuidados paliativos (manejo del dolor, de la disnea, la tos, etc.) forman parte de nuestro quehacer en el tratamiento del paciente con enfermedad diseminada.